
Hablemos de la lámpara UV de mercurio de 120W/cm. Si usted opera una línea de curado de alta velocidad, sabe perfectamente lo que significa eso: necesita que sus recubrimientos se solidifiquen en cuestión de segundos, no minutos. Aquí es donde entran en juego nuestras lámparas de 120W/cm. Hemos ajustado estas lámparas para que emitan luz UV a 254 nm, lo cual le permite lograr el nivel de eficiencia necesario para mantener la línea en funcionamiento.
El calor es el verdadero desafío.
Cuando se utiliza una potencia de 120W por centímetro, las cosas se calientan rápidamente. No solo hay que lidiar con la luz UV, sino también con el calor residual en frecuencia infrarroja. Si su sistema de enfriamiento no es lo suficientemente eficaz, tendrá problemas. La envoltura de cuarzo puede ablandarse, o la vida útil de la lámpara disminuirá drásticamente. Para evitar esto, utilizamos cuarzo fundido de alta pureza. Esto mantiene el vidrio claro y evita esa apariencia opaca que suele ocurrir cuando la lámpara está sometida a altas presiones.
El problema legal que nadie menciona
Comprar lámparas UV no consiste solo en verificar sus especificaciones eléctricas. Muchas personas no se dan cuenta de que la forma en que están diseñados los electrodos o la mezcla de gases utilizados suelen estar protegidos por patentes. Si compra a un proveedor que simplemente copia la tecnología de otros, es posible que su envío sea confiscado en la aduana o que tenga que enfrentarse a demandas por infracción de patentes. Es un verdadero pesadilla. Nosotros manejamos las cosas de otra manera: tenemos nuestras propias patentes relacionadas con la estructura de las lámparas. Eso significa que, cuando estas lámparas cruzan las fronteras, no hay problemas legales. Puede simplemente recibir sus productos y seguir trabajando.
Algunas cosas a tener en cuenta
Estas lámparas son fáciles de instalar en la mayoría de los balastos UV estándar. Pero recuerde que 120W/cm es una gran cantidad de poder. Eso significa que tiene un margen muy estrecho para lograr el resultado deseado. Si su transportador se ralentiza aunque sea un poco, corre el riesgo de dañar su producto. Para evitar eso, debe vigilar de cerca la velocidad de su línea de producción. Un consejo profesional: utilice un sistema de obturación precisa. Esto evitará que su producto quede sobreexposto cada vez que la máquina tenga que detenerse.